Todo por los px

Aventura, acción, putiferio, carnicerias... y muchas cosas más!!!

Saturday, January 28, 2006

El comienzo II

Meses más tarde la noble Montaignesa Dominique Channel se preguntaria qué la impulsó a embarcarse en la aventura que cambiaria su vida. ¿Fué el deseo de emociones fuertes que siempre la habia tentado?, ¿La oportunidad de ganar más dinero para su incipiente imperio?, ¿O tal vez la oportunidad de ayudar a una amiga muy influyente en la corte?. Intuia que tardaria mucho tiempo en comprender el motivo de su aparente locura, si es que alguna vez lo conseguia.
Mientras disfrutaba de la brisa marina a bordo del "Viento fuerte", barco del que eran propietarios ella y sus compañeros, rememoraba el momento en que todo se torció y se vieron en mitad de una serie de acontecimientos que les llevaron de un extremo al otro del continente...
La hija menor del emperador, Dominique Du Montaigne estaba explicandoles el motivo de que hubieran sido reunidos en un lugar tan repugnante como eran esas catacumbas, algo de entregar una carta a su marido, el general Montegue, que se hallaba en Ussura, para lograr que regresara a Montaigne. A tal efecto les hizo entrega de un artefacto de una antigua civilización: Los sirneth, que les indicaria la posición en que se hallaba su marido, dado que él poseia el artefacto gemelo a este. También les hizo entrega de una prominente suma de dinero y por supuesto, papeles para poder cruzar la frontera... Se hallaban inmersos en estos menesteres cuando oyeron el ruido ocasionado por varios pares de botas chocando contra el suelo y una voz que gritaba: "Alto en nombre de L'Empereur!!!".
Fué en este momento cuando el caos se apoderó de todo. Cuando volvieron la mirada en busca de la hija del Rey Sol se dieron cuenta de que esta, junto con su dama de compañia, habian desaparecido dejandolos a su suerte. En estas circunstancias solo habia una salida: correr!
...Y vaya si corrieron. Dominique no recordaba haber estado tan asustada desde la desgraciada muerte de su madre, mientras adelantaba al resto del grupo hasta dejarlos muy atras no podia dejar de recordar una de las ultimas frases que habia pronunciado su tocaya antes de desaparecer: "Si sois apresados por las tropas de Montaigne, yo no podré hacer nada por vuestras vidas, estais solos en esto". Asi pues, corrieron por los pasadizos subterraneos por debajo de la ciudad de la luz, hasta que, completamente exhaustos hallaron una puerta que debia dar a algun edificio de la ciudad.
Una vez dentro del edificio no tardaron en darse cuenta de que se encontraban en el teatro más famoso de Thea, concretamente en la sala dondes se guardaba el atrezzo para las representaciones... pero no disponian de tiempo para admirar las vestimentas "por desgracia" pensó Dominique "No me importaria llevarme algunos de estos vestidos". Pero los mosqueteros del emperador les pisaban los talones, asi que la velocidad era vital, asi que los Barbaros Vestenmanjvar comenzaron a arrastrar muebles frente a la puerta mientras sus compañeras recuperaban el aliento.
Cuando los mosqueteros llegaron, la improvisada barricada no sirvió de nada, asi que el grupo de aventureros no tuvo alternativa: Era luchar o huir para caer en las garras del resto de mosqueteros que, sin duda, les esperarian a la salida del teatro. En estas circunstancias es cuando un grupo debe permanecer unido y compartir un mismo destino, asi que tanto la Bruja Ussura como la Vodaccia decidieron que preferian la segunda opción y huyeron en dirección al escenario, la primera convertida en gato merced a la magia Pyeriem, propia de su tierra, y la segunda intentando no destacar demasiado entre las bailarinas del coro (aunqué destacó... y mucho)... Mientras tanto los Vestenmanjvar hacian lo que podian por contener a los mosqueteros, animados por la propia Dominique, que se hallaba sentada en un baul disfrutando del espectaculo, pero no les iba demasiado bien... tras los primeros disparos de mosquete estaba claro quienes llevaban la ventaja en el combate, y no eran ellos... se imponia seguir la misma tactica que las brujas, antes de que fuera demasiado tarde.
El combate pues, se trasladó paulatinamente hacia el escenario del teatro, en el cual se estaba representando una opera de algún aburrido compositor Vodaccio, y donde el publico se entusiasmó con el espectaculo tan logrado que representaba la batalla del tercer acto de la opera... al menos en eso habian tenido suerte: Mientras el publico no notase que el combate era real, aún existian posibilidades de salir de allí con vida, aunque estas se reducian drasticamente conforme se hacia latente la superioridad tanto numerica como armamentistica del enemigo.
La situación era insostenible: Magnus (El Vestenmanjvar del hacha) se hallaba enzarzado en combate singular con el capitan de los mosqueteros, un hombre de singular maestria en combate cuerpo a cuerpo, y no llevaba las de ganar... parecia que el hombre estuviera jugando con el, cercandole, acorralandole contra la pared para rematar la faena de un unico golpe. Mientras tanto, Dominique y Asmerith (aún en forma de gato) estaban a punto de llegar a la salida del teatro, y Veleïd, el otro Vestenmanjvar, mantenia ocupados al resto de mosqueteros como buenamente podia.
En el preciso momento en que Magnus caia finalmente inconsciente ante el embate del capitán de los mosqueteros, se habrieron las puertas del teatro y entraron una Jenny (o tal parecia por su vestimente) Montaignesa armada con sendos cuchillos y un guerrero Montañés de apariencia cautivadora empuñando una enorme Claymore, que al ver como se estaba desarrollando la escaramuza comenzaron a gritar algo acerca de salir de allí rapidamente y que disponian de un carruaje... Parecia que Theus se ponia finalmente de parte del grupo, pero aún quedaba por resolver la situación de Magnus... y a todo esto... donde estaba la bruja del destino?.
Pues bien, mientras todo el mundo estaba centrado en el combate, o en la huida, la señorita Lucrecia habia decidido resolver ella misma el problema, y tras situarse sigilosamente a espaldas del capitan Chevalier (pues este era su nombre, y será importante recordarlo para el futuro), le apoyó uno de sus afilados cuchillos en la garganta -"Soltad vuestra espada y ordenad a vuestros hombres que nos permitan partir o juro que tendreis que beber vuestro asqueroso vino por un nuevo orificio"- le dijo, con una cruel sonrisa pintada en sus hermosos labios. Ante semejante amenaza el pobre hombre no tuvo otra opción que ordenar a sus tropas restantes (Veleïd las habia mermado con alegria desmedida) que bajasen las armas y dejasen partir a los traidores. No obstante, la bruja del destino decidió que seria mejor contar con un rehen para asegurarse que los mosqueteros no les persiguieran, asi que subió al capitan Chevalier al carruaje en el que ya se encontraban todos sus compañeros, ayudados por los dos recien llegados que, explicaron una vez acomodados todos, también habian sido contratados por Anna para ayudar al grupo a salir de sus acuciantes problemas con la ley.
Cuando ya se hallaban cerca de las puertas de la ciudad la bruja del destino decidió que el rehen ya no les seria necesario, asi que lo arrojó del carruaje, no sin antes darle un beso de despedida, que por cierto, es la forma en que las brujas del destino bendicen o maldicen a voluntad... no os será muy dificil deducir cual de las dos opciones habria elegido esta vez.
Y asi salieron nuestros aventureros de Charousse, con uno de sus miembros inconsciente y cercano a morir por la perdida de sangre y dos nuevos componentes rodeados de misterio y en quienes ninguno de ellos confiaba, pese a deberles la vida... ahora comenzaba realmente su misión, y los peligros que se habian encontrado hasta ahora no eran nada comparados con los que les aguardaban en el camino...

Fin del comienzo.

Bueno, creo que esta vez si que me he pasado, pero como ya dije, lo mio no es resumir XDDD

Tuesday, January 24, 2006

Historia de Asmerith



Nombre completo: Asmerith Vorkah

Edad: 20 años


Asmerith pertenece a los Vorkah, una antigua familia ussura que adquirió el título nobiliario de boyardo y una importante extensión de tierras gracias a los grandes brujos que nacieron en su seno.

El padre de Asmerith, Kinnet Vorkah, era un inquieto guerrero que pasaba más tiempo recorriendo Théah que preocupándose por su herencia. En una ocasión, sus pasos le llevaron a formar parte de una pequeña incursión ussura a las tierras montaignesas más septentrionales. Y fue durante el asalto a la mansión de un pequeño noble donde Kinnet robó la posesión más preciada de aquel hombre, y decidió volver a su tierra con ella, donde nadie pudiese reclamársela.

Aquella valiosa posesión era Lyddia de Saffont, hija pequeña del noble, y una joven tan bella como orgullosa, que pasó los siguientes meses lanzando improperios (y hasta objetos) a Kinnet, que se limitaba a esperar a que pasasen esos arrebatos, y que colmaba de presentes a la dama. Y así, un día la joven dejó de discutir (o al menos lo intentaba) y aceptó la propuesta de matrimonio de Kinnet. Si fue porque realmente lo amaba, o porque todos sus intentos por escapar fueron vanos, sólo el corazón de Lyddia lo sabe.

En esta familia nació Asmerith, la última de los siete hijos que tuvieron, y la única mujer entre todos ellos. Su infancia fue bastante corriente, todo lo corriente que puede ser para una bruja, claro. Desde el día en que nació, con el pelo de un tono gris plateado, su abuela Rega la distinguió como elegida por Matushka para llegar a ser algún día una gran bruja, y decidió que ella se haría responsable de la educación de la niña. Esta decisión no fue del agrado de Lyddia, a la que siempre había turbado la magia pyeryem, y que tenía otros planes para ella. Arguyeron sobre este tema durante bastante tiempo, y viendo que ninguna de las dos tenía intención de ceder, se acordó que cada una educaría a la niña en sus conocimientos, y que fuese ésta a los 20 años quien decidiese su camino a seguir.

Y así fue recibiendo educación sobre Matushka y la magia pyeryem por una parte, y sobre etiqueta, moda y otros conocimientos útiles en la corte por otra parte. Sin embargo, Asmerith se cansaba de los interminables días, con unas clases después de otras, y aprovechaba cualquier descuido para escapar con alguno de sus hermanos a pequeñas aventuras por las tierras circundantes. Fueron ellos los que le enseñaron a sobrevivir en la cruda naturaleza ussura, pero también fueron ellos los que la iniciaron en la embriagadora delicia de las bebidas espirituosas.

Hasta que llegó el vigésimo cumpleaños de Asmerith, y conforme al acuerdo que hicieron su madre y su abuela hacía 20 años, tenía que decidir qué quería hacer con su vida a partir de ese momento. Lyddia no necesitó que su hija pronunciase una palabra para saber cuál era su decisión, probablemente Rega lo sabía desde que vio a la recién nacida, todos esos años educándola sólo fueron una concesión de la anciana a Lyddia, una forma de que Asmerith la recordase pese a dedicar su vida a la magia.

Una vez tomada la decisión, Rega tomó a Asmerith y le dijo lo siguiente: “Me alegra que hayas decidido servir a Matushka, más no puedo seguir educándote. Te has encontrado siempre protegida, por tu familia y por esta tierra, pero necesitas desarrollar tus capacidades si quieres mejorar tus habilidades en pyeryem. Viaja, conoce otras gentes y otros lugares, aprende de esas experiencias, y cuando estés preparada, vuelve a vernos.”

Y de ese modo Asmerith emprendió un viaje a ninguna parte en especial, con la vista puesta en el día en que pueda volver a su hogar satisfecha de sus logros.

Bueno, pues por fin he escrito la historia de mi personaje XD Me ha costado, pero una vez que me he puesto ha salido más o menos sola ^_^


Hala pos, hasta la próxima entrada :D


El comienzo.

En fin, que visto el esfuerzo que están poniemdo mis jugadores en este Blog, me ha parecido adecuado realizar un pequeño resumen de lo acontecido a partir del momento en que se reunieran.

Un suceso de tan magna importancia como fuera la reunión de semejante cantidad de "Heroes legendarios" tenia sin duda que deberse a motivos que transformarian la faz de Thea para siempre... y asi fué:
Dominique Montaigne habia sido ignorada durante gran parte de su vida, debido sobre todo a ser la hija menor del emperador y a su falta de capacidad para la magia su padre la casó con el general Montegue para asegurarse de conocer todos sus movimientos y apartarla a ella de su camino.
No obstante, Dominique no carecia de recursos, y al enterarse de los crueles planes de su padre, que pretendia enviar a Montegue a Ussura para que pereciera en un futil intento por conquistar estas tierras, decidio ponerles fin. Si bien no amaba a su esposo, sabia lo valioso que este era y se negó a sacrificarlo en el altar de la vanidad del Rey Sol. Un mensaje cuidadosamente redactado, puesto en manos de Montegue, bastaria para que diese la vuelta y regresase a Montaigne, donde pertenece... solo necesitaba a alguien que entregase el mensaje.
Asi fué como la hija menor del emperador encargó a Anna, su sirvienta y bruja del destino la tarea de encontrar un grupo de valientes dispuestos a arriesgar su vida por tan noble misión... su exito fué cuanto menos relativo...
Charouse es una de las ciudades más bellas del mundo: muchos la consideran el mismo centro de la civilización. Sus calzadas perfiladas por árboles se encuentran limpias y bien pavimentadas, rodeadas por parques espléndidos y hermosos edificios. Es una joya que representa lo mejor que la humanidad puede ofrecer. Pero sus brillantes calles y dorada belleza ocultan una oscuridad que acecha en la sombra. Mientras la nobleza se regodea en el lujo, la clase pobre se muere de hambre. La enfermedad y la pobreza campan a sus anchas por los barrios bajos, reclamando docenas de victimas cada dia. Las catacumbas bajo la ciudad forman parte de este submundo de Charouse, son vastas y es facil perderse, y por supuesto ningun miembro respetable de la sociedad Montaignense se adentraria en ellas...
Pero esta noche en estas mismas catacumbas hallamos dos figuras encapuchadas que destilan nobleza pese a sus oscuros atuendos, y que sigilosamente se deslizan a una pequeña antesala, de unos seis metros cuadrados tenuemente iluminada por un par de velas, donde cinco figuras de total disparidad aguardan su misión:
Un primer vistazo activa una alarma en la mente de Dominique: "No es esto lo que yo tenia en mente, tal vez no debí encargar esta tarea a Anna", Pero una mirada de su más leal sirvienta disipa sus dudas en el acto y vuelve a centrar su atención en los seis individuos. Los dos barbaros Vestennmanjar le parecen excesivamente brutales y sedientos de sangre, pero no duda que su inmenso tamaño y musculatura serán utiles al resto de la partida, en principio apenas ve diferencias entre ambos, salvo que uno lleva una enorme cimitarra al cinto, mientras que el segundo prefiere utilizar una imponente hacha de batalla. Respecto a las tres mujeres que completan el grupo, le parecen tan distintas entre si como la noche del dia: A una ya la conoce, se trata de una dama de la corte famosa por la corta duración de sus muchos matrimonios, parece ser que todos acaban enfermando gravemente. No obstante es dificil sospechar que ella tenga culpa alguna en estas muertes al contemplar su expresión inocente y su eterea belleza, aunque... durante un momento cree ver un brillo en los ojos de la dama -"dominique Channel, ese era su nombre"- que le hace desconfiar. La segunda se trata sin lugar a dudas de una bruja del destino, aunque seguramente se trate tan solo de una aprendiza, dada su juventud y su poco recato en cumplir con el atuendo propio de esta hermandad, lleva con ella un gato negro que no aparta la mirada de la princesa de Montaigne. Y por ultimo su mirada se fija en la ultima joven del extraño grupo... por sus rasgos Dominique apostaria a que se trata de una Ussura, además, sus ropas, aunque ricas, son demasiado rudas para la corte de Charouse, y un extraño brillo verde en sus ojos le hace pregutarse si no se tratará de otra hechicera, lo cual le incomoda sobremanera, pues sabe bien poco sobre la magia de ese inhospito país, y lo que sabe la asusta...
"Asi que este es el grupo del que dependo para salvar a Montegue de mi padre... esperemos que sus actos contradigan su aspecto" Es el ultimo pensamiento que cruza su mente antes de dirigirse a ellos...

Bueno, y por hoy basta, que me paice que se me ha ido la mano... continuaré otro dia con la segunda parte (si esto sigue asi, va a haber para un porrón de capitulos).

Mata ne!!!

Monday, January 23, 2006

Cuando Dominique fué raptada. Diario.

Ya sé que no deberia escribir estas cosas, más aun cuando esta esa bruja negra pululando por ahi, si alguien conociera mis secretos no puedo pensar lo que ocurriría a mi persona.
Pero me parece excitante contar esto que me pasó. Escribirlo, es casi como una chiquillada, es como volver a saborear aquella juventud que apenas pude disfrutar.
Hace pocos dias, fuí "raptada" por decirlo de alguna manera. Es verdad que fué un rapto pero no propiamente dicho. Me negué a dar el dinero a un ladron ( y qué ladron), un dinero que tanto sudor me habia costado. De este modo aquel villano y sus amiguisimos me raptaron pidiendo un rescate de 5000 gremiales, pero mis subditos o compañeros (que es como quieren que les llame) se negaron a pagar.
Cuando me subió a sus espaldas y me alejaba del carromato vi un gesto de tristeza y exclamacion dibujado en la cara de Delacroix, noble al que me estoy traba..., con el que me voy a casar, asi que decidí dar mas emocion al asunto. Lagrimas caian de mis ojos y yo gritaba por intentar desacerme de los enormes y musculos brazos que me abrazaban hasta que logramos adentrarnos en el bosque.
-Bonito numerito, eres una gran actriz. ¿Asi te ganas la vida?-dijo el ladron (siento no recordar su nombre, y me pena).Los demas echaron a reir.
-Pareces listo, pero te falta un pequeño detalle-contesté.
Él comprendió al instante.Con un chasqueo de dedos, sus compañeros trajeron tres grandes cofres. Solo con el sonido que salia del interior de los cobres se dibujó una gran y perversa sonrisa en mi cara. Huelo el dinero a grandes distancias.
-Tus joyas irán dentro- dijo el.
Yo me eché a reir mientras el se iba acercando poco a poco. Cuando su cara estaba a unos centímetros de la mia se agachó, metió la mano por debajo de mi vestido y la subió por mi muslo hasta coger mi cuchillo. Me cogió desprevenida.
De repente noté un escozor. Él habia hecho un corte límpio en mi muslo, lo suficiente para que una hilera de sangre cayera muslo abajo hasta mi tobillo. Realizó el mismo recorrido que antes pasando su dedo por la sangre y cuando limpió mi pierna se llevó su dedo a su boca mientras sonreía.
Me atraía mucho aquel hombre, pero no me iba a dejar vencer. La ira se apoderó de mi, agarré mi collar y tiré de el hasta romperlo y tirarlo al suelo, no sin antes darle una cachetada y adentrarme a lo profunfo del bosque (lo suficinetemente alejada de ellos) dando grandes muestras de soberbia.
Esperé en el mismo sitio hasta que llegó la noche. Cuando pude oir los ronquidos de los ladrones, pensé en escapar, pero era una idea estupida, jamas podría salir de aquel bosque. Oí unas pisadas y me hice la dormida, pero a aquella persona no la podía engañar asi que me levanté, al estar de espaldas al él pude dedicarle mi mejor mirada por encima de mi hombro.
El volvió a echar a reir. Traía mi cena (ya que no había cenado nada).
-Quiero enterrar el hacha de guerra, no me gustaría tener a una mujer tan peligrosa como enemiga (noté su sarcasmo). ¿Cómo podrias perdonarme? El sonreía maliciosamente, pero sé que él no iba a hacer nada si yo no aceptaba.
Un pensamiento pasó como un relámpago por mi cabeza pero el terror me sobrecogió. Nunca me habia acostado con un hombre por un arrebato de pasión. Siempre habia buscado el estatus social y el dinero. Pero aquella noche los mismos brazos que me agarraron con fuerza y vigor me abrazaban y tocaban suavemente, quizar fué ese dia cuando perdí mi virginidad. Quizas fué ese dia cuando Claire Bonifas conoció el amor.
Así pasaron las seis noches. Yo siempre estaba alejada del grupo hasta que llegaba la noche y ambos repetíamos la misma danza.
El día de la despedída. No diré que fué duro. Qué tonteria. Una mujer como yo no debe tener signos de debilidad, pero jamas habia conocido la pasion y quizas pueda hablar de amor. Pero eso nunca se sabra porque Dominique Channel jamás se enamorara.
Me dijo que ya podía volver. Me indicó el camino de vuelta. Dió la espalda y se marchó, pero sé que de camino al castillo sus pensamientos aún seguian puestos en mi y en aquellas seis noches que pasamos.
Cuando llegué al castillo de Delacroix, el mismo conde vino corriendo a buscarme y me dió la bienvenida con un tierno abrazo. Yo me quedé parada, inerte, pues en mis pensamientos buscaba aquellos robustos brazos que no eran los mismos que me abrazan en aquel momento.
El resto de compañeros vinieron tambien a recogerme, pues tenian que aparentar que estaban alegres de verme, aunque la alegria que se dibujaba en sus caras era la misma que cuando yo me casaba con algun otro noble podrido de dinero, nunca adiviné por qué.
Esa misma noche tuve que "dormir" con el señor Delacroix, puesto que me echaba mucho de menos, pero tuve la suerte de que el somnifero que le habia puesto en su vasito de agua de su mesilla le provocara un profundo sueño. Me levante de la cama, cogí mi vestido y abrí la puerta. Antes de cerrarla le dije en un susurro -lo siento, pero tu no eres tan bueno- y marché a mi habitación desde donde recordaría paso a paso las seis noches anteriores.

Fin.

En un principio no pretendia escribir que nuestra querida francesita se enamorara pero he podido dejarlo a medias sin darlo a entender. Ni yo misma sé si al final se enamora. Espero que siga escribiendo en su diario.

Hasta la siguiente lectura -^_^-

Elijah McEachern (William McAndrew, Edmond Dantés)

Bueno, aqui está la historia de mi personaje. Originalmente la escribí para nuestro master Wargo por lo cual quizá es un poco simple y tosca, pero para el propósito de la partida es útil.
Debo aclarar antes de nada que mi personaje no es lo que se daría a entender en el contexto de la aventura como un bárbaro , sino que es un montañés miembro de un insigne clan.

ELIJAH McEACHERN

- Si Nenais´u hubiera intuido los acontecimientos que se desencadenarían posteriormente es probable que hubiera llevado a cabo la conducta que cabría esperar de un Sidhe en una situación como en la que ella se encontraba.

En principio no tenía porque haber ningún motivo de duda. Los cadáveres ensangrentados de lo que hace unos minutos eran dos hermosos luminosos yacían a los pies de un maltrecho y cansado montañés que jadeaba apoyado en un árbol , visiblemente agotado tras su pavorosa hazaña, hazaña que ,sin embargo, reclamaba para el temerario hombre horrores de una magnítud que difícilmente su mente podía concebir; ello sin reparar ,además, en el hecho de la espada de hierro frio que relucía en la mano del hombre con la funesta implicación que ello conllevaba: era un McEachern y como todos ellos blanco de la ira implacable de cualquier sidhe.

Inexplicablemente ,sin embargo, la joven sidhe no pudo actuar. Inmóvil no podía dejar de contemplar la escena que acontecía frente a ella y más en concreto al McEchern que se encontraba delante suyo. La certeza de los horrores que le esperaban no parecían hacer mella en el ánimo del montañés que a través de los largos mechones castaños que caían lacios sobre su sudoroso rostro miraba fijamente a la sidhe ,directamente a sus incrédulos ojos. En vez del previsible miedo que era de esperar encontrar, sus verdes pupilas únicamente reflejaban serenidad y cansancio, un cansancio que enturbiaba progresivamente su mirada; en cierto modo parecía ajeno a todo lo que sucedía a su alrededor. Rompiendo el silencio inesperademente , el montañés, con un visible esfuerzo, pronunció con tono grave y firme una única frase entre jadeos: " ¿De que os sirve ser más poderosos si no sabéis ser mejores?" La pregunta evidentemente no esperaba respuesta. Aquellas pocas palabras,empero, bastaron para que en el mismo instante en que el montañés acababa de emitir la última sílaba la joven supiera certeramente que sería incapaz de actuar contra aquel hombre y para que un profundo temor naciera en su corazón (junto con otros inesperados sentimientos) ante las consecuencias que ello podía traer.

Desde aquel momento en que Nenais´u hubo hecho su elección el miedo y las tristeza se conviertieron en compañeros irremplazables que acompañaban en todo momento a la hermosa sidhe, silenciosos pero acechantes, escondidos en la sombra prestos a impedir que la joven (siempre en términos sidhe) pudiera entregarse dichosa a su felicidad. Era este un sentimiento compartido por Judah McEachern incrementado en su caso por la culpa y el desaliento; la una producida por su amor por la sidhe el otro por la certeza de su destino ... y el de sus seres queridos.

Los gemelos habían nacido al poco tiempo ,como si instintivamente conocieran la necesidad de apresurarse para que el amor de los desdichados amantes pudiera dejar su fruto.

Como si de una burla del destino se tratara el parecido de ambos con su padre era sorprendente: denso cabello castaño, ojos verde esmeralda, líneas de rostro severas... la herencia sidhe materna había modelado estos rasgos suvizando la dureza de las facciones del montañés y confiriéndo un aire fina belleza.Sus carácteres sin embargo no eran similares. Mientras que la niña encandilaba con su torrente de fresca alegria , su simpatía y su calidez, el niño mostraba un carácter taciturno y solitario. Ciertamente en su forma de actuar Elijah no llegaba a los extremos de la insociabilidad pero el trato con las personas parecía que fuera para él un trámite tedioso que tenía que aceptar, impresión que remarcaba con un cierto sentido del humor teñido de ironía que, si no hubiera parecido impropio para un muchachito de su edad, habría podido ser calificado casi de cínico.

Únicamente tres personas escapaban a esta actitud. Su madre y su hermana a pesar experimentar el extraño carácter del muchacho conocían sobradamente el afecto y el cariño que el muchacho les profesaba y que leían en los más nimios gestos y miradas. La tercera persona era una risueña y activa muchacha sidhe a la que no parecía afectar en absoluto la forma de ser y actuar de Elijah; por el contrario, parecía encontrar divertido su comportamiento e ideas y como uno de sus pasatiempos favoritos se encontraba el sacar de quicio a su compañero gracias a sus mordaces respuestas. A pesar de aparentar gran fastidio ante la contingencia de soportar la presencia de la chica , en su fuero interno Elijah disfrutaba ( y temía también ) enormemente los ratos pasados en su compañía , sentimientos que no pasaban desapercibidos para la perspicacia de Aditu , nombre de la adorable muchachita sidhe.

Muy de vez en cuando los gemelos recibían la visita de un oscuro montañés embozado al que eran presentados por parte de su madre . Los característicos silencios del oscuro hombre eran rotos raramente con la finalidad de interesarse por la vida que ambos llevaban en compañía de su madre y conocer las anécdotas del transcurrir de los días. Lo más llamativo para Elijah eran los verdes ojos del montañés, profundos y serenos aunque con aspecto de estar ausentes gran parte del tiempo. El aire melancólico del hombre se acentuaba en las ocasiones en que una triste sonrisa remarcaba el brillo algo cansado de sus pupilas esmeraldas. Después de estos breves y misteriosos encuentros su madre mandaba al hogar a los pequeños deseosa de quedar en soledad con el hombre, con enigmáticas instrucciones de no mencionar estos hechos , mandato seguido expresamente por los niños quizá motivados por aquello que intuían subyacente en los gestos y actitudes de los dos adultos. Algo que no pasaba desapercibido para ninguno de los pequeños era la tristeza que emanaba de su madre en aquellas ocasiones , tristeza que, sin embargo , no causaba menoscabo en su belleza, más bien lo contrario.

Fue en uno de aquellos encuentros en los que los engranajes del destino ( por dar un nombre a esa corriente en la que todos los seres vivientes se debaten) se pusieron en moviento, o donde mejor dicho se hizo patente su movimiento. Acabado el breve diálogo con el embozado montañés , recorriendo la senda que los conduciría de regreso al hogar, unos pertubadores sonidos llamaron la atención de los dos niños. Sin duda provenían de la no demasiado distante arboleda en la que su madre y el montañés habían quedado . Entre los árboles podía distinguirse un grupo de figuras esbeltas cuyos elegantes y felinos movimientos los delataban como sidhes. El terror se apoderó de los pequeños cuando relució el inconfundible brillo azulado del acero y surgieron de entre las ramas extrañas luces , probablemente producto de algún encantamiento. Sin duda debieron ser distinguidos en la distancia ya que entre el confuso movimiento de oscuras figuras entre la maleza surgió la porfunda y grave voz del embozado gritándo que escaparan . Invadidos por el miedo y la confusión ambos permanecían contemplando la sorprendente escena que transcurría ante sus ojos. Sin embargo el instinto de autoconservación consiguió finalmente imponerse, despertado por el grupo de dos o tres figuras que rápidamente se destacaban en la lejanía en dirección a ellos con un inconfundible aire de hostilidad , hecho que fácilmente se podía deducir del brillo de los aceros blandidos en sus manos .

A pesar de la apresurada carrera emprendida dificultosamente a través de la espesa malezala la distancia se reducía rápidamente . Entre el ruido de las pisadas de los niños era ya posible escuchar el ritmo de las rápidas zancadas de sus perseguidores y su silbante respiración cuya dirección indicaban que eran rodeados . De improviso una de las figuras surgió entre unos arbustos aprisonando entre sus brazos a la pequeña ,que agotada por el esfuerzo había quedado algo rezagada. Aunque se debatía tanto como sus fuerzas le permitían , el abrazo del sidhe era firme , como si sus brazos estuvieran esculpidos en piedra. Paralizado por el horror de ver a su hermana capturada Elijah se detuvo unos breves instantes que ,sin embargo, en la mente del muchacho parecieron una eternidad . De todas formas pronto reparó en la proximidad de las dos restantes figuras que cubrían los últimos pasos que les separaban apareciendo bajo el plateado resplandor lunar como siniestros espíritus nocturnos . Embargado por la pena y la impotencia Elijah reemprendió la carrera forzando sus cansadas piernas , cada vez más rígidas por el esfuerzo. Desviada su atención hacia los dos sidhe que incansablemente le daban caza no vislumbró el desnivel que tenía ante él y que formaba un pequeño barranco cubierto de espinosos arbustos. Demasiado tarde reparó en ello sintíendo que sus pies se movían en el vacío y experimentando la sensación de caída durante los interminables segundos en que el suelo se acercaba lentamente. Finalmente el tiempo volvió a su curso normal al tocar el suelo, rodando seguidamente su cuerpo por la pendiente y deteniéndose entre una masa formada por altos arbustos . Aunque más amortiguados , todavía podían oirse los sonidos producidos por los perseguidores que , aunque de momento habían perdido de vista al muchacho, no tardarían en hallar un modo de alcanzar el lugar en el que se encontraba tumbado en este momento. Haciéndo un gran esfuerzo Elijah levantó trabajosamente su dolorido y magullado cuerpo presto para volver a emprender la angustiosa y desesperada huída.Nada más recuperar la postura vertical casí murio de terror al captar la figura que se alzaba ante él . Tardó unos segundos en poder procesar el significado de la imagen que contemplaba . Ante él se alzaba Aditu envuelta en una oscura capa , bajo la capucha apenas podían entreverse sus finas facciones y sus brillantes y dorados ojos los cuales en ese instante relucían serios y decididos.

- ¿Qué ..? - Apenas pudo articular entrecortadamente Elijah.

- Las preguntas más tarde, sígueme si quieres vivir. - Sin esperar respuesta la joven emprendió la carrera entre unos gigantescos y apretados robles que se erguían al pie del barranco y que se adentraban en la oscura espesura.

Demasiado aturdido como para poder sacar conclusiones, con un visible esfuerzo Elijah emprendió la persecución de la ágil sidhe que se movía rápida y silenciosamente a través de la vegetación a semejanza de un felino. Tras avanzar durante largo rato el muchacho percibió que el rumor de la persecucción disminuía hasta desaparecer, poco después apareció ante sus ojos un pequeño arrollo de inquietas aguas ante el que Aditu detuvo súbitamente su carrera volviéndo hacia él sus ojos que seguían conservando una severa expresión que la hacía parecer inusualmente madura.

- Sigue el curso del arrollo hasta que desemboque en una corriente mayor después sigue a su vez este rio hasta que llegues a un vado y tuerce entonces al este hasta salir del bosque.

El todavía sorprendido muchacho tardo todavía un instante en recuperar el aliento suficiente para poder hablar.

-¡ No entiendo nada de lo que pasa! ¿ Y por qué me ayudas? ¡ No sé que debo hacer!- La desesperación se hacía patente en la voz del muchacho ahora que podía reflexionar.

La sidhe se quedo contemplándolo en silencio durante unos instantes con una expresión teñida de compasión y tristeza.

- No hay tiempo para hablar, debés irte ya. - Dijo la joven con tono tranquilo pero con un ligero toque de cansancio. - Si nos volvemos a ver algún día quizá podamos hablar de ello.

En ese momento sacó de entre sus ropas un objeto alargado envuelto en una negra tela bordada con plateadas runas.

- Toma, espero que te ayude.Y también espero que llegues a comprender su significado .

Sin esperar respuesta Aditu se acercó a Elijah hasta quedar frente a su rostro. Para sorpresa de Elijah la muchacha poso sus tiernos y cálidos labios en los suyos en un dulce beso que hizo que el joven se olvidará un instante del mundo que le rodeaba y de la situación en que se encontraba.

Sin más despidida que aquella Aditu se adentró rápidamente en la espesura hasta desaparecer.

Después de vagar numerosos días por bosques y colinas el sucio y desarrapado muchacho se asemejaba más a un cachorro salvaje que a una persona, o por lo menos, esa fue la impresión de Peter McAndrew (McEachern en realidad) quien en su búsqueda de su desaparecido amigo Judah encontró al muchacho que lo contemplaba con una mirada desconfiada y febril. Tras unas pocas muestras de atención Elijah se derrumbó ante el montañés, que entre sollozos escuchó el relato del muchacho. Aunque impactado y sobrecogido por la reveladora historia narrada por el muchacho desde ese instante decidió proteger y acoger al hijo de su amigo y criarlo como si fuera suyo , tratando, además, de alejar la pesada carga de la soledad que arrastraba desde el fallecimiento de su esposa.

Además de proporcionar a Elijah el nuevo nombre de William McAndrew, Peter enseñó a Elijah a pelear con espada y pistola además del arte de la herrería del que era un hábil artesano. A pesar de mostrar respeto y cariño por él Peter albergaba en su alma una profunda inquietud causada por las sombras que intuía en el corazón del Elijah. Aunque hábil y despierto Elijah solía mostrarse silencioso y frio , más frecuentes sus silencios que sus palabras , en ellas se distinguía cierta amargura y cinismo, mientras que sus ojos ausentes (muy similares como casi todas sus facciones a las de su padre) se asemejaban a profundos e inescrutables pozos. Aunque tras lo vivido encontraba comprensibles estos rasgos del muchacho no por ello dejaban de resultarles ciertamente inquientantes a Peter.

Esperando poder proporcionarle una mejor vida a Elijah y poder alejar de su mente posibles oscuras y peligrosas ideas de revancha, Peter envió al joven William a la capital avalonesa con el fin de completar su educación. Tras conminar a su hijo (pues lo consideraba como tal) a comportarse responsable y sensatamente se despidió del muchacho con una sensación de pérdida y de profunda inquietud.

De esta forma Elijah emprendió su camino; para bien o para mal hacía tiempo que había tomado sus resoluciones. Pasara lo que pasará tenía que ser fiel a sus propios preceptos o perecer en el proceso, su existencia se cifraba en ello, no hacerlo quitaba todo valor a su vida. Frente a él se abría un largo camino y solamente avanzando continuamente podría llegar a su final...

Saturday, January 21, 2006

Historia de Dominique Channel



Nombre completo: Dominique Leonides Channel
Verdadero nombre: Claire Bonifas (OO)
Edad: 25
Le gusta: Los hombres con dinero, la comida mediterranea, los gatos, tocar el piano, las carreras de velocidad y obstaculos.
No le gusta: Los hombres sin dinero, las alcantarillas y todo lo relacionado con la suciedad y los plebeyos.

Ante todo tengo que decir que la informacion que dare a continuacion es desconocida por los demas componentes del grupo de rol.

Nuestra querida francesita nació en un pequeño pueblo lejos de la capital, en el seno de una familia muy pobre. Durante sus diez primeros años de vida, Claire junto con su familia se sustentó mediante los pocos alimentos de su pequeño terreno que apenas les daba de comer.
A sus 10 años su padre murió por un brote de peste en su pueblo, el puesto de cabeza de familia pasó a su hermano mayor el cual se iba a casar el mismo año con una aldeana dejándolas solas.A la boda de su hermano, Dominique y su madre decidieron marchar a la capital en busca de trabajo. En un golpe de suerte madre e hija fueron admitidas en casa de una noble de avanzada edad como criadas. Ambas fueron aprendiendo esta labor de servidumbre a la vez que iban aprendiendo las dotes de aquella noble que les había acogido.La estancia de nuestras dos mujeres en aquella casa apenas duró tres años debido a la muerte de la dueña de la casa.
Otra vez en la calle decidieron buscar trabajo, pero esta vez la madre de Claire tenía un as en la manga. Con unos cuantos vestidos robados de la casa, una nueva identidad (cambió su nombre por Dominique Leonides Channel) y un codigo de nobleza bien aprendido, Dominique y su madre comenzaron a aparecer en todas aquellas fiestas sociales que vinculaban a la nobleza.
Debido a una gran belleza por parte de madre e hija, los nobles de la capital no tardaron en enamorarse de ambas.El primer marido de su madre fué un gran propietario de librerias de avanzada edad que enseguida les dejó con una gran herencia ocasionada por su repentina muerte.
Con esta empresa bajo sus pies Dominique y su madre volvieron a la carga enamorando esta vez (por parte de su madre) a un noble extranjero propietario de una cadena de tabernas.
Con la lección bien aprendida y un marido extremadamente viejo, el capital de ambas mujeres volvió a crecer debido a la muerte del mismo.Madre e hija volvieron a atacar por tercera vez y su madré encandiló, en este caso, a un gran propietario de tierras que vivía en uno de los barrios mas alejados de la capital. Hortera (siempre vestia de rojo o blanco), con una personalidad un tanto rustica y pueblerina, aficcionado al alcohol (esto lo descurieron mas tarde) y en ocasiones agresivo, el gran negocio que tenía bajo sus pies les tentaba.El unico fallo que echó abajo el imperio de las Channel fué que su madre se enamoró de otro hombre.
Viendo el peligro de la situación, su madre dividió el capital entre ella y su hija y rapidamente acordó el casamiento de Dominique con otro noble francés.Cada noche la madre salia para quedar con su amante hasta que su marido se enteró. Dominique, encerrada en su habitación oyó los gritos de su madre y su padrastro hasta que los gritos de esta cesaron. Cuando Dominique salió de su cuarto, contempló una escena que jamas olvidará en toda su vida: un charco de sangre cubría toda la habitacion, su madre yacía en el centro, inmóvil, muerta, y su padrasto aparecía sentado tranquilamente en la silla, con su camisa blanca teñida de sangre, con una botella en una mano y un gran palo, arma del delito, en la otra.Su padrastro, consciente de la tragedia y de lo que había hecho, dejó marchar a Dominique para que llamara a la policía. No se tardó mucho tiempo en que le ahorcaran.
El suceso de la muerte de su madre trastornó a Dominique, quien con una venganza interna hacia su padrastro y hacia los hombres, decidió convertirse en una mujer como su madre.Adelantó la boda, pero este matrimonio duró apenas un par de años ya que su joven marido murió "accidentalmente" cuando viajaba hacia otra ciudad.
De este modo, varios nobles fueron cayendo en las garras de Dominique, quien no podía saciar sus ansias de venganza.Su último marido fué un hermano de un ministro de la Corte que "murió", cuando ambos volvían de ver sus nuevas tierras, asesinado por un asaltador de caminos.
El pasado de Dominique termina aqui. Ahora ella viaja con un grupo un tanto peculiar (una bruja afficcionada al alcohol, otra bruja del destino, una prostituta, dos nobles, y tres bárbaros). La razón por la que viaja con ellos, es porque piensa que su vida es aburrida (aburridaaaaaaaaaaaa????) y quiere un poco de aventuras.
Aqui donde la ven, aunque tenga la apariencia de una mujer repipi y delicada ( lo primero si que lo es), tiene mas fuerza que alguno de los componentes del grupo , y , segun se ha visto, es la más rapida en lo correspondiente al escaqueo ( y todo esto con zapatos de tacon de aguja y vestido largo).
Preparaos porque esta francesita tiene caña para muchas partidas de rol y para muchos nobles con dinero...

Espero que os guste su breve historia y animo de los demas componentes a escribir la suya.
Hasta la siguiente lectura -^_^-

Friday, January 20, 2006

Ya estamos más cerca de la dominación del mundo...

XDDDDD!!!

Así que ya tenemos hasta blog del grupo de rol... mientras no acabemos con ideas raras de matar a grupos de mascachapas en oscuras paradas de bus, con la mera intención de ganar 3 px para subirnos una habilidad básica.... pos iremos bien., jajajaja.

Voy a poner el dibujo de mi prostituta, ejem.... ¿favorita? (dejémoslo en el personaje de rol en el que descargo mi ira todos los jueves, xD).

A que es adorable... aunque la "persona" en la que está basada no lo es en absoluto, pero es dfícil plasmar toda esa maldad madurada a lo largo de años y años en un "chibi" tan "kawaii" como este.

Bueno, pues ya he puesto mi primera chorradilla en el foro de rol, a ver si me invento una historia sobre este ¿encantador? personaje y la pongo también.

Animáos y poned a los vuestros aquí.

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